El Edge es una forma de hacer que una página web, una aplicación o un servicio responda más cerca de la persona que lo está usando.
En lugar de enviar todo a un único servidor lejano, parte del trabajo puede resolverse desde distintos puntos de una red distribuida.
¿Para qué sirve?
Ayuda a reducir la demora, mejorar la velocidad y evitar que todo dependa de un solo servidor central.
También puede usarse para entregar contenido, ejecutar lógica, proteger sitios, manejar APIs y automatizar tareas.
La idea es simple
Menos distancia. Más velocidad. Mejor experiencia.
El Edge no reemplaza necesariamente al servidor tradicional. Agrega una capa que permite decidir dónde conviene procesar cada parte de una experiencia web.
